CACHONDAS.COM
Cachondas.com  
 Chistes X
 Humor Gráfico
 Relatos Picantes
 Videojuegos X
 Wallpapers
Fotos
 Amateurs
 Animadoras
 Bikinis
 Cachondas
 Exhibicionistas
 Jovencitas
 Lencería
 Lesbianas
 Maduras
 Modelos
 Pornoduro
 Tetas Grandes
 Transparencias
Links interesantes
 Musica.com
 Superhumor.com
 Videoblogs.com
 Videojuegos.com
 Relatos  
Mi cuñado me excita 2
Hola a todos. En primer lugar espero que mi relato os calentaseis tanto como me caliento yo cada vez que tengo una de esas experiencias esporádicas. Y digo esporádicas porque aunque hace tiempo eran muy habituales, ultimamente se han convertido - por la situación - en apenas ocasionales; esto me fastidia muchisimo porque no puedo disfrutarlas como a mi me gustaria: sin que ninguno de los dos las demos por ocurridas y los dos sabiendo que ocurren. En segundo lugar voy a intentar contaros alguna más, eso suponiendo que consiga acabar sin masturbarme, porque cada vez que lo pienso me pongo a chorrear jugos como una perrita en celo.
En una ocasión, hace no mucho tiempo, nos quedamos solos en casa y nos pusimos a ver la tele. El estaba tumbado en un sofa y yo me encontraba sentada a sus pies. De repente estiró las piernas y para acomodarse y las colocó encima de mí - he de decir que tengo el pelo muy largo y estando sentada un lado caia por encima de mi pecho y hasta mis piernas; me lo retiré para que pudiera apoyarse bien en la union de mis piernas con la cintura. Era verano y yo solo tenia puesta un pantaloncito muy corto y una camiseta de tirantes un poco ajustada; no llevaba sosten y ese día, que era de esos que te encuentras muy caliente desde que te levantas, no sé si por el calor o por qué, no me había puesto braguitas para que la forma del pantalon me acariciara en mi rajita de vez en cuando. Yo tenía las piernas estiradas hacia el suelo y en cuanto mi cuñado me puso las piernas encima de las mias, las levanté para que las suyas cayeran hasta mi cintura; en ese momento los pezones se me pusieron como piedras y aunque, como ya dije en mi anterior relato, tengo poquito pecho, la verdad es que los pezones se me pusieron como dos huesos de cereza. Él me lo notó todo, así que se metio la mano bajo su pantalon y comenzó a tocarse; cuando se le habia puesto lo suficientemente dura como para que yo lo notara se sacó la mano y dejo que se viera su enorme paquete bajo el pantalón. Disimuladamente me apoyé en su pierna como para ver mejor la tele y poco a poco fui llevando el antebrazo, que sujetaba mi cabeza, hacia esa montaña que sobresalía de su cuerpo; cuando tenia el brazo casi encima de ella y mi muñeca quedaba justo a la altura de su cima empecé a masajearle suavemente hacia un lado y hacia otro hasta que empecé a notar como su respiración era tan acelerada que parecia que le fuera a pasar algo. A todo esto los dos seguiamos viendo una película que ninguno de los dos sabriamos contar absolutamente nada.
Mientras yo exploraba su montaña, él no se estaba quieto, claro. Al habermne colocado yo medio tumbada-medio apoyada en él, mis piernas quedaban casi en la misma direcion que las suyas y, a base de moverme, había conseguido que uno de sus pies descalzos apoyara justo entre mis dos piernas; cuando su pie llegó allí empece a notar un calorcito maravilloso en mi almeja y ésta ´comenzó a sudar de manera que me daba la sensación de tener el pantalón completamente mojado, como si acabase de mearme encima. Como decia, mientras yo le masajeaba, él habia puesto su pie en mi almeja y no paraba de moverlo y de apretarme con el. Me puse a 100. Fue impresionante. Estuve a punto de llegar a correrme, si no hubiera sido porque sono el teléfono.
Lamentablemente yo no pude terminar pero él si que llego a correrse, eso sí en el baño, ya que cuando me levanté a ver quien llamaba aprovechó para levantarse e irse; eso sí no pudo evitar que le viera como tenía la verga totalmente rígida haciendo que su pantalon pareciese una enorme tienda de campaña. Cuando llegó la hora de ir a la cama, él se acostó en su cuarto como siempre, con su esposa, y al rato me acosté yo en mi dormitorio; me había calentado tanto esa tarde que no pude evitar empezar a tocarme segun me desnudaba para ponerme el piyama.
Cuando me meti bajo la sabana me hice una paja de las de infarto pensando solamente en como meneaba su pie cuando estabamos viendo la tele y en como le pajeaba yo por encima del pantalon con mi muñeca; me llegue a correr dos veces casi seguidas, fue espectacular. Ahora, y mientras me decido a tener un contacto más carnal y más contacto con mi cuñado, solo me queda esperar y seguir pajeandome "a su salud" o "con él" a mi lado; sobretodo sin llegar a hablar con el de este tema y sabiendo que cuando hemmos pasado cualquiera de esas experiencias super-super-calientes, los dos la hemos olvidado como si no hubiesen ocurrido. Os mando un fuerte beso a todos (a los chicos en la punta de su verga y a las chicas en su almejita mojada) y os seguiré contando lo que me vaya pasando.

Links interesantes